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domingo, 10 de julio de 2011

BALDR: "EL HIJO DE ODÍN"






















BALDR

En la mitología nórdica y germana, Baldr es un dios, y el segundo hijo de Odín.

La Edda poética, compilada en el siglo XIII en Islandia pero basada en poemas en nórdico antiguo mucho más antiguos, y la Edda prosaica contienen numerosas referencias a la muerte de Baldr, tanto como una gran tragedia para los Æsir como un precursor del Ragnarök.

De acuerdo con la Gylfaginning, un libro de la Edda prosaica de Snorri Sturluson, la esposa de Baldr es Nanna y su hijo es Forseti. Snorri también relata que Baldr poseía la mejor nave jamás construida, llamada Hringhorni, y que no había lugar más hermoso que su salón, Breidablik.


"EDDA POÉTICA"

En la Edda poética, se hace referencia a la historia de la muerte de Baldr sin que esta sea relatada en su totalidad. Entre las visiones que la völva ve y describe en la profecía conocida como Völuspá, está la del muérdago fatal. Pero al mirar más adelante en el futuro, la völva ve una visión más brillante de un nuevo mundo.

"EDDA PROSAICA"

En la Gylfaginning, Baldr está descrito de esta manera:

El segundo hijo de Odín es Baldr, y hay cosas buenas que decir sobre él. Él es el mejor, y todos lo alaban; es tan hermoso en sus facciones, y tan brillante, que la luz se proyecta de él. Hay una hierba que es tan blanca que se compara a su ceja; de todos los pastos, es el más blanco, y de él podrás juzgar su belleza, tanto en cabello como en cuerpo. Es el más sabio de los Æsir, y el que mejor habla y con más gracia; y es tal la calidad que asiste, que nadie puede contradecir su juicio. Habita en un lugar llamado Breidablik, que es el cielo; en dicho lugar, nada sucio puede ser» (traducción libre de la traducción de Brodeur).

Aparte de esta descripción, Baldr es conocido principalmente por el mito que rodea su muerte. Ésta es vista como el primero en una serie de eventos que llevará a la destrucción de los dioses en el Ragnarök.

De acuerdo a la Völuspá...

"BALDR RENACERÁ EN EL NUEVO MUNDO".


LOS SUEÑOS DE BALDR

Baldr comenzó a soñar cosas oscuras, de modo que su madre Frigg —que sabia leer los sueños— vio que su amado hijo iba a morir.

Para descifrar los sueños de Baldr, Odín, montado en su caballo Sleipnir, descendió cabalgando a Hel. Allí le salió al encuentro el perro ensangrentado Garm, pero Odín logró evitarlo y llegó a una puerta que se halla del lado de poniente. Dijo entonces unas palabras mágicas que provocaron que, en el fondo de un tumulto, despertara Hela; ella se quejó, pero Odín la obligó a descifrar el sueño de su hijo. Sin embargo, Hela lo hizo con palabras oscuras, pues estaba cansada y quería regresar a la muerte, y la advertencia de los sueños resultó de este modo vana.

Cada vez el sueño de Baldr se veía más y más turbado. Noche tras noche, se echaba en su cama moviéndose inquieto, dominado por unas espantosas visiones de oscuridad. Las pesadillas duraban tanto tiempo y se alargaron durante tantas noches que empezaron a hacerle mella. Este dios que solía ser el más alegre de todos ellos acabó por convertirse en un ser obstinado y deprimido que se paseaba por Asgard sin hablar con nadie.

Cuando le preguntaban que le pasaba, él les contestaba que eran las pesadillas; los dioses empezaron a preocuparse seriamente, y se reunieron en el Gladsheim para discutir el problema. Hicieron una lista nombrando todos los medios posibles que podrían matar a Baldr.

Cuando estuvo terminada la lista, Frigg la cogió y la llevó a cada uno de los rincones de los nueve mundos, haciendo prometer a cada uno de los que estaban en la lista que no le harían daño a su hijo. Todos juraron excepto el muérdago. Frigg pensó que no era algo importante y amenazante para que jurase (según otras historias, el muérdago parecía demasiado joven para jurar).

LA ASTUCIA DE LOKI

El dios Loki estaba resentido porque sus hijos Fenrir, Jörmundgander y Hela habían sido raptados por los dioses para que no maltratasen ni a estos ni a los humanos. Por lo tanto, Loki decidió matar a Baldr.

Durante mucho tiempo vagó por todo el mundo en busca de algo que no hubiese prometido no lastimar a Baldr o que rompiese su promesa, y cuando por fin perdió su esperanza, pues no encontraba nada, decidió acudir a la propia Frigg en busca de respuestas. Loki se disfrazó de anciana y se dirigió ante la diosa Frigg, y no cesó de molestarla hasta que le reveló que la única cosa que no le prometió no lastimar a su hijo fue el muérdago. Loki salió y se dirigió al bosque, cogió una gran rama de muérdago e hizo una flecha de ella (en otras versiones, una lanza).

LA MUERTE DE BALDR
















LA MUERTE DE BALDR (Por ECKERSBERG)

Como su madre había hecho prometer a toda criatura o arma que no dañaría a Baldr, éste, creyéndose invulnerable a todo, ideó un juego: pidió a los dioses que le arrojaran cuantos objetos dañinos quisieran, y nada lograba herirlo.

Durante el juego, Loki le dio la flecha (o lanza) hecha de muérdago a Höðr, el hermano ciego de Baldr, y le ayudo a disparar el arco. La flecha de muérdago le atravesó el pecho y Baldr murió en el acto. Al verse privados de la luz y la verdad, el Ragnarök fue anunciado ante los dioses. Cuando Baldr cayó, los dioses quedaron mudos, y no había en ellos fuerzas para levantarlo. Nadie tomó venganza. No podían tomar venganza sobre nadie en ese lugar, porque el lugar era sagrado. Sin embargo, por este acto, Odín y la giganta Rindr concibieron a Vali, quien avanzó hacia la adultez en un día y asesinó a Höðr (el hermano ciego de Baldr).

Baldr fue quemado ceremonialmente en su barco, Hringhorni, la mayor de todas las naves. Mientras era llevado al barco, Odín le susurró algo en el oído. Esto sería posteriormente el acertijo clave que Odín (disfrazado) le preguntaría al gigante Vafþrúðnir en el poema Vafþrúðnismál. El acertijo también aparece dicho por Gestumblindi en la saga Hervarar.

Thor pateó al enano Litr dentro del barco funerario, donde se quemó vivo. Nanna, la esposa de Baldr, se tiró a sí misma dentro para aguardar el final del Ragnarök, donde podría reunirse con su esposo. (En otras versiones, murió de pena). También fueron quemados el caballo de Baldr y todas sus pertenencias. Hyrrokin, una Jotun, fue quien empujó el barco al mar mediante un topetazo, mientras cabalgaba sobre su lobo.

Frigg, en un último intento por recuperar a su hijo, prometió sus favores a quien descendiera a Hel para recobrar a su hijo. De este modo, tras nueve días y nueve noches de travesía, Hermod, montando en Sleipnir, llegó a Helheim para ver si Baldr podría ser resucitado. Hela le informó que si todas las cosas del mundo lloraban por Baldur, ella le dejaría ir. Y así lo hicieron, todas excepto una giganta llamada Thok, quien se rehusó a llorar por el dios asesinado. Es así como Baldr debía permanecer en el inframundo, sin emerger hasta pasado el Ragnarök, cuando él y su hermano Höðr se reconciliarían y reinarían la tierra junto a los hijos de Thor.

Cuando los dioses descubrieron que la giganta era en realidad Loki disfrazado, lo cazaron y lo ataron a tres rocas. Luego ataron a una serpiente sobre él, de la cual goteaba veneno sobre la cara del dios. Su esposa Sigyn juntaba el veneno en un tazón, pero de cuando en cuando debía vaciarlo, de modo que algunas gotas del veneno caerían irremediablemente sobre Loki, quien al retorcerse de dolor causaba terremotos. Sin embargo, se libraría a tiempo para comenzar el ataque a los dioses en el Ragnarök.

OAKENSHIELD

"DEATH OF BALDR"

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