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miércoles, 29 de abril de 2009

MELÓN "PIEL DE SAPO"



















MELÓN "PIEL DE SAPO"

El Señor Juan Martínez responsable por frutas, hortalizas y ganadería en la Unión de Cooperativas Agrícolas de Castilla-La Mancha resolvió para FreshPlaza una serie de cuestionamientos que buscan hacer conocer las principales características de esta zona como productor de melones de calidad internacional

FreshPlaza: ¿Qué variedades de melón y/o sandía se cultivan en la región?

Juan Martínez: La variedad estrella y mayoritaria de melón que se cultiva en Castilla-La Mancha es la denominada Piel de Sapo, incluida dentro de la familia de los melones verde tipo español.

Los melones de la variedad "Piñonet" o "Piel de Sapo" tienen forma elipsoidal u ovoide, con frutos uniformes y pesos comprendidos entre los 2 y 3 kg. La corteza de grosor fino puede ser lisa o ligeramente rugosa. Presenta un escriturado o asurcado longitudinal de intensidad variable, normalmente más abundante cerca de la zona del pedúnculo y de la cicatriz del pistilo. Predomina en la piel el color verde, con manchas oscuras de tamaño medio, uniformemente distribuidas, tornando en la madurez hacia el amarillo. No obstante, la “cama”, o zona de contacto del fruto con el suelo que no recibe la luz solar, es siempre de color amarillento por falta de formación de clorofilas.

La pulpa, poco fibrosa, es de color blanco o cremoso, compacta, crujiente, con dulzor comprendido entre los 12 – 15 º brix y alta jugosidad.

La sandía es un cultivo que estacionalmente coincide en la misma zona productiva con el del melón en Castilla-La Mancha, pero que no goza de la importancia económica de este. Aproximadamente se destinan a este cultivo unas 1.000 has siendo las variedades cultivadas principales la sandía rallada y la negra.





















FreshPlaza: ¿Cuál es el área cultivada y cómo es distribuida la producción entre el consumo interno y las ventas al exterior?

Juan Martínez: España es una potencia mundial en la producción y comercio mundial por detrás de la R.P. China.

La producción española se concentra en la mitad sur de la Península, siendo Castilla-La Mancha la primera región en superficie y producción con casi el 35% del total nacional. Le siguen en importancia Murcia, Andalucía, Extremadura y Madrid. En Castilla-La Mancha, Ciudad Real aporta el grueso productivo con casi 10.000 hectáreas y 300.000 t y Toledo con aproximadamente 1.500 hectáreas.

Almería es la provincia más precoz y la que marca el inicio de la campaña. Sus 175.000 t de producción se destinan principalmente a la exportación, siendo operadas por distintos agentes: subastas-alhondigas, marquistas y mayoristas en destino.

A esta producción le sigue Murcia con 242.000 t (35.000 t de melón verde piel de sapo). La finalización de la campaña en el Campo de Cartagena solapa el inicio de la producción manchega.

Sevilla produce 18.000 t y cada vez tiene menos peso en esta hortaliza-fruta debido al abandono del cultivo motivado por problemas de infestaciones de suelo.

Badajoz aporta 60.000 t de melón verde piel de sapo y blanco, destinadas al mercado local y Portugal.

Madrid dispone de una estructura productiva y comercial muy atomizada y experta, que se abastece de producto de La Mancha, Extremadura y, en menor medida, de Murcia.

Castilla-La Mancha y la comarca Mancha de Ciudad Real, que representa el 80% del total regional, son por antonomasia el referente nacional del melón verde tipo español, cuyos rasgos característicos son los de una fruta de alta calidad y marcada estacionalidad (de finales de julio a principios de octubre). El subsector del melón en nuestra Región manifiesta una deficiente organización en origen y padece continuas crisis cíclicas de precios y hundimiento de mercados.





















FreshPlaza: ¿Puede mencionarme las empresas o cooperativas de productores que por el volumen exportado se pueden destacar en la región?

Juan Martínez: Los agentes que intervienen en el comercio melonero de Ciudad Real están representados por empresas comercializadoras (68%), intermediarios-corredores (22%) y venta ambulante (10%).

Dentro de las empresas comercializadoras, el 43% son mercantiles con domicilio social en Madrid, Valencia y Murcia; el 35% sociedades radicadas en Castilla-La Mancha y el 22% figuras asociativas (SATs y cooperativas).

Así pues las empresas cooperativas representan cerca de una cuarta parte de la producción y comercio del melón de Castilla-La Mancha cuyo destino mayoritario es el mercado interior. La exportación a la Unión Europea, dependiendo del desarrollo de la campaña y climatología en destino, puede llegar a cifras del 20 %, siendo los principales países de destino Portugal, Reino Unido, Francia, Alemania, Bélgica, etc.

Todas las empresas cooperativas dedicadas a la producción y comercio del melón se encuentran ubicadas en la provincia de Ciudad Real. Destacamos por su volumen a la cooperativa Santiago Apostol y la SAT Hortiman de Tomelloso; la cooperativa Peñarroya de Argamasilla de Alba; la cooperativa San Lorenzo de Alameda de Cervera; la cooperativa Llanos de Llanos, y por último a la cooperativa Ceresco de Manzanares.




















FreshPlaza: ¿Cómo es la relación de los productores con el resto de la cadena de valor?

Juan Martínez: En el caso de las empresas cooperativas son éstas, a través de sus correspondientes departamentos, las responsables de la gestión y comercialización en los mercados del producto aportado por sus socios. Por lo general el socio percibe por su producto precios medios semanales resultantes de las ventas producidas por la cooperativa, descontados los gastos de manipulación, envasado, transporte y comisiones.

FreshPlaza: ¿Cómo se proyectan las campañas en el corto y mediano plazo? Especialmente para el comienzo de la campaña en julio?

Juan Martínez: El período de comercialización del melón manchego es muy corto, iniciándose a mediados de julio y finalizando a finales de septiembre, principios de octubre como muy tarde. En tales circunstancias es fundamental la regulación y la programación de la campaña para evitar efectos no deseados como sobreproducciones puntuales, hundimiento de mercados por sobreoferta, caída de precios, etc. Estas crisis cíclicas, a pesar de las previsiones organizativas, suelen golpear con virulencia y frecuencia al sector.

En los últimos años se han realizado algunas actuaciones que han permitido mejorar la comercialización y, por lo tanto, los resultados económicos de este subsector hortofrutícola. Desde las empresas se ha incidido en la importancia de la planificación y escalonamiento de las siembras y así conseguir una producción más repartida en el tiempo; mediante la introducción de nuevas técnicas de cultivo, como el uso de la manta térmica, un ligero adelantamiento de las primeras cosechas a finales del mes de junio principios de julio; mediante la mejora de las técnicas de cultivo, almacenamiento y conservación, el alargamiento de la vida comercial del melón.

MELÓN DE LA MANCHA